
"Tenemos que ejercer un consumo responsable"
A pocos días de iniciar la gira de su último trabajo, The Flame, Amparo Llanos, vocalista y guitarra de la banda madrileña Dover, habla con nosotros sobre su apoyo a la campaña por un Comercio con Justicia y de los pequeños cambios que entre todos podemos hacer para contribuir a un mundo mejor.
¿La adhesión a Comercio con Justicia es vuestra primera colaboración con una ONG?
De manera continuada sí. Habíamos participado de vez cuando nos llaman para un concierto cuando nos llamaban de Amnistía o Greenpeace. Pero ésta es la primera vez que nos comprometemos con algo más continuado. Por nuestra parte, la única cosa que queríamos es que este compromiso fuera real , no queríamos decir que sí a cosas que luego pensaremos que no podemos hacer. Lo que nos pide Intermón nos parece lo mínimo que podemos hacer.
¿En qué va a concretarse este compromiso en vuestra gira?
Simplemente en que la gente que sigue el grupo pueda enterarse del trabajo que estáis haciendo. Intermón colgará pancartas grandes en las salas en las que actuemos para que en los conciertos su presencia sea muy visible. Los voluntarios pondrán una mesa informativa y las postales con nuestra foto para que el público la firme. Me han dado una camiseta muy bonita que ya me he puesto en dos entrevistas televisivas para que la gente joven sepa que es Comercio con justicia.
¿Qué piensas de la participación de las ONG en festivales como Benicàssim o Glastonbury, como es el caso de Intermón Oxfam, para acercarse a los más jóvenes?
Me parece que la gente joven está muy abierta y lo que le falta es la información. Un festival que es una concentración enorme de gente que está abierta a todo me parece el sitio perfecto. Reconozco que yo sabia muy poco de la campaña y empecé a saber cuando vi a Chris Martin continuamente hablando del tema y me parece genial. Es el sitio ideal.
¿Qué dirías a las personas que no conocen la campaña?
Yo diría dos cosas. Creo que nosotros aquí no pensamos cuando compramos equis productos, por ejemplo una camiseta que sale muy bien de precio. Gracias a una campaña te planteas cosas tan básicas como lo que ese producto que has comprado tan barato supone para un montón de gente de la que no sabemos nada si no es por los telediarios. La información te hace abrir los ojos.
Lo que es más complicado es cambiar los hábitos de consumo. Yo mando mi firma y presiono a una multinacional que puede cambiar su política gracias a ello, pero a lo mejor el hecho de que yo no compre una camiseta por 3 euros no es tan fácil, También tengo que empezar a cambiar eso, empezar a ejercer un consumo responsable. Todo empieza en el momento en que te lo planteas y dices, mira, ya no compro eso de tal marca porque sé que la manera de conseguir que me llegue tan barata es través del sufrimiento de mucha gente. No es fácil cambiar los hábitos de los consumidores del primer mundo.
¿Cuál de los temas de la campaña te ha impresionado más?
Me ha escandalizado todo. Por ejemplo, y quizás porque me toca más personalmente, el hecho de saber que para conseguir muchas marcas de ropa a precios baratos hay señoras y niños que trabajan 15 horas diarias por un sueldo de miseria. Reconozco que yo a veces he comprado esta ropa y no he pensado en nada más, yo también soy parte de eso.